martes, 31 de agosto de 2010

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Ayer un perro me leyó el pensamiento. Yo caminaba por siete con las manos en los bolsillos del buzo pensando en cosas tristes, y un perro gastado me chistó desde la esquina, me hizo una seña con la pata como queriendo decirme algo. Me acerqué y le dije: qué pasa, perro? Le iba a hacer una caricia en el hocico pero él se sentó sobre sí mismo y habló así:

-Che forra, te llamaba para decirte que hay que saber saltar a tiempo, que ojo al piojo.

Eso me lo dijo mirándome a los ojos y levantando las cejas para arriba y para abajo un par de veces, rapidito, y después apoyó la cabeza en las patas de adelante y se quedó callado como tres minutos, y como yo no decía nada me miró otra vez y agregó: eso es todo lo que tengo que decir al respecto; y con la pata derecha me hizo un gesto para que me fuera. Pero yo no me quería ir, me quería quedar con el perro tomando sol, escuchándolo a él para siempre diciéndome cosas que nadie había sabido decirme.

Entonces me animé a hablarle y dije algo así como:

-A veces, perro.

Esperé un ratito para generar expectativa y que él creyera que lo que yo iba a soltar tenía consistencia, y agregué:

-Saltar es para cuando ya se llegó al fondo y hay que impulsarse otra vez, o para cuando ya se llegó hasta arriba del todo y no queda otra porque no hay más arriba, perro.

-Lo que yo digo es otra cosa, hay que saber saltar a tiempo, sí, pero para evitar la caída.

Y yo le empecé a hablar de pozos y abismos y agujeros hasta que se puso la pata en la boca como pidiéndome que parara de hablar giladas y lo que me dijo, que fue lo último, fue que dios no existía, y que si ya lo sabía, que no lo olvidara, y que en realidad, si me fijaba, había más pozos mentales que reales, que me quería mucho, pero que me retirara porque le estaba haciendo sombra.

Me metí las manos en los bolsillos del buzo y me fui pensando en que sería perfecto que en la próxima esquina, el próximo perro me apuntara con un chumbo para robarme mis cinco pesos, y se le disparara sin querer su pistola, y me diera.




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4 comentarios:

  1. que bueno sería encontrar un perro de esos en las esquinas.
    perros de esos

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  2. Hay que ver por los lugares que te encuentra caminando un perro que habla.

    Yo iría con los 5 ojos abiertos, por las dudas.

    Saludos

    J.

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