miércoles, 24 de noviembre de 2010

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Lo que pasa es que llegaste justo cuando se rompía todo y terminaste de romper lo que quedaba. Rompiste los muebles, el techo, las paredes, los adornos. Ya sé que lo hiciste sin querer porque ocupás un perímetro gigante y es imposible que no seas torpe. Pero ahora no tengo más casa, y estoy viviendo en la tuya desde no sé qué momento. Está bien así, pero yo quiero tener mi casa por si un día te chiflás o me aburro y me tengo que mudar.
La arquitectura es el mejor invento me parece. Es importante porque uno necesita meterse en algo cuando hay tormenta y en este planeta hay tormenta todo el tiempo, por eso es importante y porque el confort es algo que mamamos desde siempre y es el pilar en que se alza el universo. Así que, estoy bien, perfectamente bien viviendo en tu ranchito. Tenés unas plantas divinas, una enredadera que es un misterio para mí y yo meto ahí las manos y a veces no las puedo sacar porque crece a la velocidad del rayo y me enreda a mí también. Otra cosa muy linda es la bodega clandestina del subsuelo y el depósito de pirotecnia, son los dos cuartos más divertidos de tu domicilio. Yo riego todas las plantas y musicalizo el ambiente, es lo mejor que sé hacer.
Está todo muy bien. Pero sin mi casa me siento a la deriva.
Aunque, pensándolo bien, no quiero una casa, me quedo en la tuya.
No voy a forzar una poética con materiales que no encuentro. Creo que tu casa y yo así acá como hoy; y también vos y tu enredadera, somos la poesía. Todo lo que pueda decir acerca de eso me parece que está de más, que es una poesía muerta, y que hay otra que está viva y palpita siempre afuera del abecedario, y es ahí donde se gesta el quilombo, y es ahí donde la literatura sobra. Mejor me quedo en tu casa, paso música, riego plantitas, y escribir ya fue, es un deporte anacrónico.



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6 comentarios:

  1. sos fantástica, quizás nada que no te hayan dicho.
    pero yo te lo digo de verdad, no es un halago elegido al azar.

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  2. tomássssss loco de mierda
    una vez fuimos hermanos

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  3. Qué necesario es el propio espacio!

    y a veces ese espacio vital queda fuera de nuestra casa... y como enredaderas, nos vamos trepando paredes linderas, para instalarnos en casas ajenas.

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  4. ma encantó la súbita aparición de la frase sobre forzar la poética, me parece genial todo el texto. además me parece una reflexión importante, ultimamente pienso en eso. y el de arriba también estuvo muy bueno, voy a seguir leyendo, qué ganas.
    saludo atte.

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