jueves, 17 de septiembre de 2015







Me pinté las uñas de un dorado raro, iridiscente
me alegré de pensar que iban a guiarme en la oscuridad.
Ya estoy de vuelta
del paseo en bicicleta
de hoy a la tarde,
elegí el horario de cuando sobreviene la oscuridad
avanzan las sombras de los edificios
van cubriendo los restos dorados del sol
pero no de mis uñas
que es como si brillaran
cuando les pegan las luces de los autos
y los negocios del centro.
Volviendo pasé por el vivero
e intenté explicarle a la señora
la maceta que había en mi imaginación
y me dijo que a veces
la imaginación es demasiado extensa.
Compré 10 kilos de tierra y ahora estoy de vuelta
con la sensación
de no estar en ningún lado
y sólo responder a estímulos de luz.

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